El proyecto de la famosa Plaza de la Cultura en el centro de San José, surgió durante la administración de Daniel Oduber Quirós. Su objetivo fue crear un centro adecuado para las actividades artísticas, literarias y científicas. En 1976 arrancó la obra con la demolición de los edificios anexos al Teatro Nacional.
El diseño y seguimiento de los trabajos de esta famosa plaza estuvieron a cargo de los arquitectos Edgar Vargas, Jorge Bertheau, Jorge Borbón y el ingeniero Samuel Rovinsky.
La Plaza de la Cultura fue inaugurada el 26 de febrero de 1982, durante la administración de Rodrigo Carazo. La propuesta original tuvo cambios sustanciales resultando una plaza con tres niveles subterráneos, ubicados a una profundidad de 12 metros.
Los principales espacios están ocupados por los Museos de Oro Precolombino y de Numismática del Banco Central, una biblioteca, un auditorio, áreas abiertas para exposiciones temporales y otros usos.
Este conjunto arquitectónico está enmarcado dentro del objetivo gubernamental de complementar un centro cívico, que en recorrido peatonal de 800 metros conectara el parque nacional, Biblioteca Nacional, Asamblea Legislativa, Casa Presidencial, Museo Nacional, Plaza de la Justicia, Plaza de la Democracia, Centro Nacional de Arte y Cultura, Parque Morazán, Parque España, Instituto Nacional de Seguros, Museo de Jade Precolombino, Banco Central de Costa Rica, Parque Central, Caja Costarricense de Seguro Social, Plaza de las Garantías Sociales, Teatro Nacional y por supuesto de la mencionada Plaza de la Cultura con sus museos como eje gravitacional urbano y cultural.
La plaza y su cambio de polaridad impulsó la creación de la peatonización como bulevar a la Avenida Central como referente simbólico a esta icónica arteria urbana, revitalizando los usos comerciales del sector y facilitando la priorización del peatón en el centro.